jueves 16 de febrero de 2012 - 07:09 p.m.
3180
La Bendición viene porque algo la provoca, no porque Dios amaneció de buenas y quiere enviarla caprichosamente. No critiques la justicia del Señor en la vida de alguien, mejor trabaja a Su servicio para merecerla tú también. Dale gracias por Su amor, misericordia y justicia que te alcanzarán si le entregas tu vida y le reconoces como tu Señor y Salvador.
La Palabra nos habla de un hombre justo que envió trabajadores a su viña a diferentes horas (Mateo 20: 1-15).